HAY QUE SABER PERDIR PERDÓN A TIEMPO, es un hermoso texto de la psicóloga Leslie Power que quiero compartir con ustedes:
Cuando trabajamos con pacientes adultos que han sido mal tratados por sus padres, generalmente se escucha la necesidad que tienen estos pacientes de que sus padres les pidan perdón. Muchos de ellos, también dicen que ni el perdón bastaría luego de haber sufrido tanta humillación.
El castigo físico como medio de educación para los hij@s está legitimado en un 90% de la población mundial. Este castigo incorpora cachetadas, tirones de pelos, orejas, golpes con correa, duchas de agua fría, etc. También está el castigo verbal “eres un idiota”, “no sé para qué te tuve”, “eres un animal, no sirves para nada”. A estos castigos se les suma la indiferencia o ley del hielo, conducta por parte del adulto de retiro de las palabras, miradas, escucha hacia el hijo que ha fallado. (Debo decir, que escribirlo me duele)
Este tipo de “educación” ha sido heredada de generación en generación, convirtiéndose en una conducta que al ser, tantas veces repetida, se convierte en “normal”. Si es normal, entonces, son muchos los seres humanos mal tratados, que maltratarán a los suyos. ¿Por qué? Porque quienes nos han golpeado han sido nuestros padres y de niños los amamos, porque son nuestras figuras de apego. Cuando estamos trabajando con un niño que está siendo víctima de maltrato por su madre o padre, el niño señala: “entiendo que me peguen”, “está bien que lo hagan, porque son mis papás y tienen derecho a hacerlo”, “me están enseñando a ser una mejor persona”. Un niñ@ golpeado, castigado, humillado por sus padres, AMA a sus padres, aunque le duela el golpe, llore, sienta pena, rabia, se asuste. El niño pequeño siente y sabe que sin sus padres no vive. Además ya le han dicho que debe honrar a padre y a madre… tomen ellos las decisiones que tomen…
Así la sociedad es ciega a ver que el castigo NO funciona, eventualmente puede erradicar una conducta, pero no porque se haya aprendido la conducta correcta, si no que por susto, por sumisión. El castigo sólo deteriora la relación entre padres e hij@s, enferma el cuerpo y la mente.
Están los adultos “duros” que justifican el golpe, por lo general hombres y mujeres que se ven fuertes, claros, firmes, que incluso al terapeuta le generan sensaciones de “respeto/temor”… luego de algunas sesiones, si es que ese corazón no está totalmente rígido, asumen que se han transformado en seres insensibles, que siguen humillando a otros (a sus propias madres ya adultas mayores, a vecin@s, trabajadores, etc) pero que ya no pueden cambiar, no saben vivir de otra manera, “así me enseñaron, así me trataron y tan mal no estoy”.
Sepa usted que los niños están aprendiendo a vivir, aprenden a andar en bicicleta sin ruedas cuando están maduros y confiados en hacerlo; de lo contrario se van a caer de la bicicleta, en ese caso, ¿usted lo va a golpear? Sepa que hay etapas del desarrollo y que según ellas los niños son capaces de hacer y no hacer algunas cosas. Sepa usted que es usted quien ha sido “mal criado” o “mal tratado” o sencillamente, es usted quien no sabe, pero exige desde un lugar de autoridad, una autoridad que se ha construido a través del grito y que ha obtenido poder sólo por el golpe, sin duda, sus hij@s le temerán y harán lo que usted diga. Ese hijo, su hijo, le aseguro va a crecer, se adaptará a la realidad pero sin poder confiar y desplegar todo su potencial.
Las neurociencias ya lo han dicho, pero son tantos los años de malos tratos socialmente aceptados, que tomará un tiempo asimilar estos avances que finalmente vienen a decir, que sí, se daña el cerebro con los malos tratos y que hay que volver a bien tratarnos.
En terapia, vemos que a través de un adulto que fue mal tratado, llora el niño asustado, al que le duele todavía el golpe, ya no en la piel si no en el alma.
Pida perdón a tiempo, su hijo se lo va a agradecer y de seguro, le dará un abrazo.
Leslie Power
Francisca Montedonico
Psicólogas Clínicas
www.espacicorianza.cl

































inmerso en un mundo sin perdón... (una subrealidad, inimaginable)
buen aporte...para replicar en aquellos y que no se repita...
chao.